Compuesto en 1932 por el músico militar y zapoteca oaxaqueño Amador Pérez Torres «Dimas», el danzón Nereidas se consagró como la pieza fundamental y el indudable «rey de los danzones» de la música hispanoamericana. Estrenado originalmente para la inauguración de un emblemático salón de baile en la capital mexicana, este tema rebasó las fronteras nacionales hasta integrarse en el repertorio permanente de las orquestas más prestigiosas a nivel internacional.
El estreno y el éxito arrollador
La creación de esta obra maestra respondió a un encargo de Daniel Sidney, quien solicitó a Pérez Torres una composición exclusiva para inaugurar su cabaret «Nereidas», ubicado en la tradicional colonia Guerrero de la Ciudad de México. Durante la noche de apertura, la pieza cautivó de inmediato al público danzonero, obligando a la orquesta a repetirla en múltiples ocasiones ante las ovaciones de los asistentes. Con su refinada cadencia e inspiración mexicana, la melodía permeó en todas las capas sociales y se difundió globalmente, provocando incluso que en el extranjero se asumiera erróneamente que su autor era de origen cubano.
A lo largo de las décadas, Nereidas ha sido interpretada por instituciones de la música tropical y popular como Pérez Prado, la Sonora Matancera, Acerina y su Danzonera, la Sonora Santanera y la orquesta de Mariano Mercerón. Asimismo, la pieza ha trascendido géneros a través de arreglos de virtuosismo como el del saxofonista oaxaqueño Arodi Martínez junto a Máximum Sax, e incluso en versiones sinfónicas. Su impacto popular fue tal que el propio presidente de México, Adolfo López Mateos, llegó a indagar con admiración sobre la autoría del famoso tema durante un viaje a Santo Domingo.
De Zaachila para el mundo
El genio detrás de la pieza, Amador Pérez Torres, nació el 15 de abril de 1902 en la Villa de Zaachila, Oaxaca, siendo hijo de Gildardo Pérez y Macrina Torres. Tras emigrar de joven a la Ciudad de México, worked como carnicero para subsistir antes de ingresar al Ejército Mexicano, donde despegó su carrera musical al frente de la Banda de Música de Artillería. Por su trayectoria en las Fuerzas Armadas y su elegancia al vestir —portando uniforme impecable, cachucha militar y pipa— fue conocido en el medio musical como «Gdo. Mayor» o «Dimas», nombre con el que fundó su célebre Danzonera Dimas.
Pérez Torres estuvo casado con Aurora Escoto, con quien tuvo dos hijos, Felipe y Amador, especializados en la trompeta y el saxofón. Además de su faceta artística, regresó a su tierra natal y sirvió como Presidente Municipal de Villa de Zaachila entre 1963 y 1965. Durante su gestión impulsó obras de infraestructura clave, como la llegada de la energía eléctrica y la carretera hacia la ciudad de Oaxaca. El compositor falleció en la Ciudad de México el 30 de enero de 1976 a los 74 años, dejando un legado que incluye un busto en su honor en Zaachila.
Origen del nombre y otras obras
El título de la composición rinde homenaje a las nereidas, ninfas del mar en la mitología griega. De acuerdo con la tradición mitológica, estas divinidades marinas —hijas de Nereo y Doris— encarnan las fuerzas apacibles de la naturaleza y son consideradas protectoras de los hombres y los barcos.
Aunque Nereidas se erigió como el mayor triunfo de su carrera, la producción compositiva de Dimas abarcó otros danzones reconocidos dentro del repertorio popular, entre los que destacan Adela, Circulando, El Acahual y Cuando canta el cornetín.
